Veinte cosas que tal vez no sabías de Elba Esther

1. Díganle Maestra. No le gusta que se refieran a ella como profesora ni por su apellido paterno, Gordillo. Sus amigos le dicen Elba y lo correcto es que sus colaboradores e interlocutores la llamen Maestra; cuando dicen La Maestra quiere decir que es ella. No hace falta precisar ni decir más. Para sus adversarios y detractores es, por supuesto, La Gordillo.

2. Le gusta manejar. Es pequeñita de estatura pero sus camionetas son gigantescas. Con frecuencia baja al chofer —profesor “comisionado”— y ocupa su lugar. Maneja y conversa en privado con quien la acompañe, mientras aquél va en otro vehículo detrás para hacerse cargo del problema de estacionarse cuando ella llega a su destino y para tener listo el vehículo —atento a la logística y a una cadena de notificadores— en el lugar y momento precisos para su partida.

3. La Tigresa. La chiapaneca más famosa ha sido Irma Serrano, La Tigresa; seguramente más que Rosario Castellanos. Elba era entonces una chiquilla y trabajaba como alfabetizadora cuando Irma era una estrella de cine a la que admiraba no sólo por su belleza y personalidad, sino especialmente por ser de Comitán, igual que ella. Décadas después fueron legisladoras en la Cámara de Senadores. La admiración entonces fue mutua entre tigresa y lideresa.

4. Ibero. Su hija Maricruz Montelongo estudió Ciencias Políticas en la Universidad Iberoamericana. Por enlace de ella, desde hace un par de décadas varios egresados y profesores de este departamento académico han sido sus principales asesores y secretarios: Luis González Obregón, Alfonso Zárate, Jorge González de la Vega, y su yerno, René Fujiwara Apodaca, entre otros, egresados todos, además, del diplomado de Análisis Político del doctor Edgar Jiménez Cabrera.

5. Accesorios. Tiene fama de que invierte en vestidos caros. Tan importante para su outfit como los accesorios: los lentes de diseñador, las bolsas de colores que combinan en cada ocasión y, especialmente, los chales.

6. Ciudad Nezahualcóyotl. En los tempranos años setenta, cuando las calles de Neza no estaban pavimentadas y pasaban de tolvanera a lodazal según la época del año, allá y entonces, lugar y época de pobreza, viuda de su primer marido, acompañada por su madre y dos hijas pequeñas, tuvo un trabajo extra al de profesora para completar sus ingresos: el de encargada del guardarropa en un centro nocturno.

7. Machismo. Mientras en las aulas la proporción de maestros es de uno por cada 10 maestras, en la organización sindical es más o menos a la inversa: nueve varones por cada mujer. Elba, en sus inicios políticos, era afín a la corriente trotskista sindical. Era disidente, pero el machismo que encontró entre esos compañeros, que se decían democráticos aunque la descalificaban por ser mujer, la motivó a cambiarse a lo “institucional” de la corriente Vanguardia Revolucionaria, de Carlos Jonguitud Barrios, donde sí halló oportunidades para desarrollarse entre un montón de hombres, no sin oposiciones ni conflictos, por supuesto.

8. La 36. Si el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) es el más grande de Latinoamérica, la más importante de sus 58 secciones es la XXXVI o 36, porque tiene aproximadamente 50 mil afiliados y también por su gigantesca extensión territorial sobre una zona del Valle de México que abarca Neza, Ecatepec, Naucalpan, Chalco, Cuautitlán, etcétera. La Maestra fue secretaria general de La 36 de 1977 a 1980 por obra y gracia del líder Jonguitud. La 36, hasta la fecha, es como su patria chica.

9. Directora. Aunque desde hace décadas tuvo que retirarse de la docencia para dedicarse a la política, conserva dos plazas con goce de sueldo como directora y docente de escuela primaria en el Estado de México, “comisionada” —oficialmente— a la zona IX de La 36, en la que inició su carrera sindical. Su hermana, la maestra Martha Leticia, es, oficialmente, jefa de Sector de Educación Primaria con dos plazas en Naucalpan.

10. El peor día. Hace un par de décadas un accidente doméstico cobró la vida de su nieto mayor, Francisco, hijo de Maricruz. Un juego y un elevador. La Maestra entró en una profunda depresión y se fue a París a procesar su duelo durante varios meses. Años después, en 2005, su nieto menor fue bautizado con el nombre de Tadeo, como si quisieran encomendarlo a la protección de San Judas, tan popular en estos días.

11. Delegada. En 1988, Manuel Camacho Solís, entonces flamante jefe del Departamento del Distrito Federal en el gobierno del presidente Carlos Salinas de Gortari, la nombró titular de la Delegación Gustavo A. Madero, así como a su compadre y camarada del SNTE, Tomás Vázquez Vigil, titular de Coyoacán. El secretario de Gobierno era Marcelo Ebrard Casaubon y Jonguitud Barrios todavía era el líder magisterial. Pocos meses después, en medio de una crisis, Elba fue llamada para sucederlo.

12. Legalidad a su manera. Aunque lleva 22 años gobernando al SNTE, ha tenido el escrúpulo y la formalidad de ocupar distintos cargos de autoridad hechos a modo para no ser reelegida más de una ocasión: primero fue secretaria general dos veces consecutivas; luego creó el Consejo Nacional de Acción Política, estructura paralela al Comité Ejecutivo Nacional, para el cual fue electa y reelecta, a la vez que había un secretario general; luego, armó otra novedad: una Presidencia, titularidad que actualmente ocupa. Cuando ha sido necesario, el Congreso Nacional, que es la máxima autoridad para renovar o reelegir a la dirigencia, ha pospuesto su realización para no transgredir demasiado la normatividad.

13. Yunes. Diciembre de 2003. El Grupo Parlamentario del PRI en la Cámara de Diputados estaba dividido entre los que la apoyaban como su coordinadora y los que seguían la línea de Roberto Madrazo en la persona de Emilio Chuayffet. La operación política de los partidarios del tabasqueño fue ganando, uno a uno, los votos necesarios para destituirla como lideresa de la bancada. Al final se quedó sólo con el apoyo de sus diputados fieles: sus maestros, su hija Maricruz, Roberto Campa y Miguel Ángel Yunes, quien intercambió con Chuayffet, integrante del grupo Atlacomulco, varias de las peores descalificaciones que se hayan oído en la historia política del país.

14. La Jornada. Fue articulista de 1996 a 2001 en el prestigiado diario fundado por Carlos Payán Velver —quien fue también su compañero en el Senado—, y ya siendo su directora Carmen Lira Saade. Sus colaboraciones semanales en esos años fueron prueba de la pluralidad de ese medio periodístico, con todo y su convicción de independencia y oposición al poder priista de entonces.

15. Los intelectuales. Su añeja amistad con Sealtiel Alatriste, así como su paso por el Grupo San Ángel, le han permitido entablar una buena relación con varios y muy importantes intelectuales; por ejemplo, con Carlos Fuentes —”Carlos”, para ella. Fuentes es autor de Por un progreso incluyente(1997), título publicado en la Colección Diez para el Maestro del SNTE, también con presentación de su amiga Elba. Punto y aparte: ¿Alguien recuerda alguna ironía de Carlos Monsiváis respecto a ella o al SNTE? Punto y aparte: ¿Alguien quiere verla con Fernando Savater conversando sobre la calidad de la educación? Basta buscar en YouTube (ya quisiera cualquiera de los secretarios y secretaria de Educación con los que ha alternado).

16. Poesía. Los poetas mexicanos se quejan de lo poco que se venden sus libros y de los escasos lectores que tienen. Pues bien, tienen que contar a La Maestra entre esos pocos; su preferido es, sin embargo, un extranjero universal: Mario Benedetti, aunque su paisano Jaime Sabines ocupa en su corazón un lugar preferencial. Al fallecer el tuxtleco, Gordillo escribió en un texto digno de antología: “Cuando los poetas mueren van directo a sus palabras” (La Jornada, 12 de abril de 1999).

17. Benedetti, Benedetti… Uno de sus ex secretarios solía tener en su oficina, como un tesoro de valor sentimental, una fotografía de La Maestra en sus años mozos: muy delgada, de cabello largo y muy rubio, sonriente, sentada de manera casual en alguna calle con la mano en la barbilla, y sobrepuesto el texto completo de uno de esos poemas de Benedetti, favorito de ella, pero que tanto detestan muchos estudiosos de la literatura. Esas expresiones de culto y devoción que entre algunos de sus colaboradores se presentan son también alentadas o estimuladas por ella: esa mano en la barbilla no es casual, sino su mejor pose.

18. Propositiva. Bajo su mando, el sindicato ha presentado documentos como “10 propuestas para asegurar la calidad de la educación pública” y algunos más en ese sentido. No miente cuando dice que no se puede culpar más al sindicato que a la autoridad respecto a los pobres resultados en las reformas que se han hecho. Hace unas cuantas semanas, en un debate televisivo, le dijo de frente a Héctor Aguilar Camín que él le propuso al presidente Carlos Salinas la descentralización que ahora critica, a lo que el novelista y ensayista no replicó.

19. El día después. Su roce con gente ilustrada, sus viajes, sus lecturas y sus amistades fuera del magisterio la hacen tener cierta sensibilidad y hasta un poco de vergüenza por el tema de la calidad de la educación. También le dan una considerable ventaja intelectual y política sobre todos sus potenciales sucesores. Difícilmente habrá alguno con menos resistencia a los cambios necesarios, y peor en el caso de la disidencia, que implicaría un retroceso en los pocos avances logrados. Sería como balcanizar al sindicato y causar algo análogo a la guerra entre cárteles, lo cual complicaría más la gobernabilidad del país. Si alguien tiene un “Plan B”, este es el momento de proponerlo: los buenos maestros, los que tienen vocación por el aula, no están “comisionados” para el sindicato.

20. Twitter. Desde el 13 de mayo del año pasado es @porlomenosella. Su cuenta no está verificada, pero por varios de los seguidores que tiene puede suponerse que es auténtica. Al día de hoy tiene 2617 seguidores, sigue a 1841 y ha publicado 2760 tuits.

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