Meritocracia y rebelión de las élites

La nueva clase está formada por analistas simbólicos, aquellos que viven en un mundo de conceptos y símbolos abstractos, interpretación y despliegue de información simbólica. Las nuevas élites están integradas por los directivos de las corporaciones y los profesionales de la información. En contraparte, la vieja clase es la de los trabajadores de producción rutinaria, es decir, aquellos que realizan tareas repetitivas de poco control sobre la producción. Su poder se basa en su inteligencia y se debe a su propio esfuerzo, más que a la herencia. Se trata de una aristocracia del talento y no de la riqueza.