“Cholombianos”, la exotización de los pobres

“Naco es chido”, decía Botellita de Jeréz, banda ochentera de algo que gustaba definir como “guacarrock”, su propia versión del rock urbano, orgullosa de ser naca y esforzada en serlo. Algo parecido pasa con cierto multiculturalismo llevado al campo del arte y sus habitáculos, un clasismo en buena onda que halla maravilloso lo que hace…